Características técnicas de conservas de pescado

conservas de pescado

Las conservas de pescado son productos alimentarios frescos de excelente calidad, que han sido cocinados, esterilizados, cerrados de manera duradera y que se mantienen perfectamente hermético. Tienen grandes ventajas. Son microbiológicamente seguras, fáciles de almacenar, presentan gran comodidad de apertura y un uso fácil por todos los grupos de población.

Cabe resaltar asimismo que, dentro de la dieta mediterránea, el pescado en una fuente excelente de proteínas de alto valor, minerales y ácidos grasos poliinsaturados, nutrientes imprescindibles para cuidar nuestra salud.

Recomendaciones para el correcto uso de las conservas de pescado en el hogar

Las conservas, una vez abiertas, deben de guardarse en la nevera preferiblemente en un envase de vidrio.

Las latas en conserva deben almacenarse en un lugar seco y resguardado de la luz y el calor.

Hay que controlar siempre la fecha de caducidad antes de su consumo. Los envases más antiguos deben estar colocados en primera fila de forma que sean las primeras en consumirse.

Debemos elegir en el supermercado latas y envases que no presenten golpes, abolladuras o rasguños.

Es preferible no comer o beber directamente de las latas si no estaban previamente protegidas por algún tipo de envoltura.

¿Cuándo es mejor desechar una conserva?

En muchas ocasiones nos surgen dudas sobre el estado de un envase. En los siguientes supuestos, siempre es mejor desecharla.

  • Si el líquido interior presenta mal aspecto o aroma sospechoso.
  • Si el envase esta abombado
  • Si encontramos oxidación en los bordes
  • Si abrimos el envase y apreciamos espuma en su interior.

Recomendaciones especiales

En  personas mayores y población con hipertensión, obesidad, etc. se recomienda el consumo de conservas bajas en sal o al natural. Es aconsejable evitar las conservas de anchoas y sustituirlas por atún o sardinas bajas en sal y envasadas en aceite de oliva o al natural. En el caso de estas últimas,  incorporan agua como líquido de cobertura. De esta forma disminuimos hasta un 30% el contenido calórico.

Los niños menores de tres años, embarazadas y lactantes deben de evitar el consumo de pescados grandes. En estos casos están más indicados los pescados de tamaño pequeño como las sardinas, anchoas, caballa o atún enlatado, con menos contenido en metil-mercurio.

 

 

 

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El autor: Rocío Pastor Martín

Rocío es titulada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Navarra. Además está al mando de la Dirección Técnica de la Empresa "Nutrición a Medida" y es colaboradora de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC).

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