El cardio que necesitas

El cardio que necesitas

Imaginemos que hay un médico que siempre receta lo mismo tengamos la enfermedad que tengamos y sea el paciente que sea. Suena estúpido, ¿verdad? Lo mínimo que haríamos sería desconfiar y no ir jamás a su consulta.

Sin embargo, con el deporte, nos fiamos de aquellos monitores (cada vez menos, es cierto) que dan tablas idénticas a todos o nos creemos que esa tabla que hemos encontrado por Internet vale para todo el mundo.

Por supuesto, siempre hay unos principios básicos y comunes, pero en la medida de lo posible tenemos que personalizar nuestro entrenamiento a nuestro cuerpo y nuestra forma de vida. ¿Cuál es el cardio que necesitas?

Hoy nos vamos a centrar en el cardio, pero ¿qué es el cardio? Los ejercicios cardiovasculares son aquellos en los que trabajamos grandes grupos musculares para aumentar nuestra frecuencia cardiaca. Es decir, que trabajamos nuestro corazón. Estamos hablando de ejercicios como correr, montar en bici, remar, nadar…

¿Y qué cardio me viene bien? El cardio que necesitas

Como siempre, lo primero sería hacernos un chequeo médico. Puede sonar repetitivo, pero todos podemos tener problemas que no vemos, aunque aparentemente estemos sanos. Las cardiopatías no entienden de si nos sobran unos kilos o si tenemos unos bíceps como Rambo.

Una vez que tenemos el ok del médico para entrenar, tanto para nuestro corazón como para nuestros músculos y articulaciones, tenemos que buscarnos un objetivo.

El objetivo no es sólo “perder 7 kilos” o “correr una maratón” sino pensar qué tipo de cuerpo y de vida queremos tener de ahora en adelante, porque a lo mejor perdemos grasa y ganamos músculo y nunca llegamos a perder esos kilos pero acabamos con mucho mejor cuerpo (más sano, más fuerte, más bonito) o nunca acabamos una maratón pero conseguimos un fondo físico que nos haga sentir fuertes, ágiles y jóvenes.

Es muy importante que los objetivos tengan plazos, pero que sean plazos razonables y sensatos. Las prisas no son buenas nunca.

Tengo mi objetivo ¿qué hago?

El deporte que elijamos (natación, bici, correr…) nos va a condicionar un poco la forma en la que entrenemos (por ejemplo, no tiene sentido sacar la bici para 10-15’ pero sí salir a correr ese tiempo) pero vamos a dar unas reglas generales válidas para todos los deportes:

  1. Coge fondo: Puede ser aburrido, pero el primer paso que tenemos que hacer es ser capaces de realizar nuestra actividad durante unos 30 minutos de forma cómoda. Depende de tu estado de forma esto puede llevarte unas semanas. Paciencia.
  1. Varía: cambia distancias, tiempos, recorridos… El cuerpo se adapta a los estímulos y, cuando lo hace, deja de mejorar. Si tus entrenamientos son muy variados tu cuerpo no llegará nunca a esa fase y siempre estará mejorando. Si sales a correr o con la bici combina entrenamientos en llano con otros con muchas cuestas, días en los que vas a “trote cochinero” muchos kilómetros con otros en lo que das todo durante mucho menos tiempo. Si estás en la piscina traslada el mismo concepto: entrenamientos más largos y suaves con otros más cortos e intensos, varía los largos que haces de cada estilo, usa tablas, palas, aletas, pullboys…
  1. Temidas y odiadas, las series nos ayudan a mejorar a pasos de gigante ya que nos ayudan a mejorar la velocidad y/o la resistencia a los ritmos en los que ya estamos. Consisten en hacer (una vez hemos calentado) ejercicios cortos pero intensos. las distancias que hagamos dependerán de nuestros objetivos, pero lo importante es que durante las series vayamos muy por encima de nuestros ritmos normales. Por ejemplo, si yo corro 10 kilómetros en 50 minutos, una serie de un kilómetro la debería hacer muy por debajo de 5’. Después de las series debemos hacer algo de ejercicio suave para volver a la calma.
  1. High Intensity Interval Training (Entrenamiento interválico de alta intensidad). Un paso más allá de las series. Mucha más intensidad en mucho menos tiempo. Hablamos de ejercicios que duran entre 20 y 60 segundos. Haremos movimientos como saltos, correr, subir escaleras, flexiones… Este tipo de entrenamientos es muy importante que los hagamos con un monitor o entrenador personal que nos guíe y que se fije bien en nuestra técnica, ya que con las prisas es normal que la descuidemos.
  1. Pulsímetro*. No es obligatorio pero sí muy recomendable entrenar con uno pulsímetro. No es necesario ser un obseso y estar mirando todo el rato cuántas pulsaciones tenemos. Pero nos ayudará a entrenar siempre a la intensidad que debemos (sin pasarnos ni quedarnos cortos).

En resumen, para trabajar el cardio que necesitas es muy importante partir de una base mínima y a partir de ahí ir incorporando variaciones que nos aporten más fuerza, más velocidad, más explosividad y conseguir un cuerpo cada vez más sano y completo.

*Todo el mundo lo llama pulsómetro, pero no es el nombre con el que lo reconoce la RAE

¿Sabes cuál es el mejor momento del día para hacer deporte? ¡Descúbrelo con Nacho Rubio!

El autor: Antonio Cartier

Antonio no concibe la vida sin deporte. Es una parte de su forma de ser y de entender la vida. Y, aunque nunca ha sido especialmente bueno en ninguno, ha disfrutado jugando al fútbol, ha aprendido los conceptos básicos del Judo, ha alcanzado el cinturón negro de Kárate por la escuela Wado Ryu, ha corrido un maratón y hasta se ha atrevido con un triatlón distancia Medio Ironman.

¡Sigueme en Twitter!

3 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *