¿Es el pescado azul bueno para tu memoria?

Desde que somos pequeños hemos escuchado que el pescado es bueno para la memoria y efectivamente está comprobado científicamente que tiene nutrientes que aumentan y benefician nuestras capacidades mentales.

En general el pescado contiene muchas proteínas y lípidos, además de vitamina B y en algunos casos vitaminas A, D y E. Contiene también minerales como calcio, fósforo, cinc, hierro y cobre.

Además, en el caso del pescado azul es más graso y posee un alto contenido de ácidos grasos omega 3, que nos ofrece mayor protección ante el deterioro cognitivo asociado a la edad y patologías neurodegenerativas como el alzhéimer. Al parecer las grasas poliinsaturadas ingeridas atraviesan la barrera que aísla el cerebro y equilibran los parámetros relacionados con esta enfermedad en el líquido cefalorraquídeo. El consumo de pescado azul también protege de las llamadas isquemias cerebrales, es decir, la disminución del flujo sanguíneo cerebral provocada por la falta de oxígeno y nutrientes que puede dar lugar también a enfermedades cardiovasculares.

Son pescados azules ricos en omega 3 el salmón, la caballa, el arenque, el atún, la sardina, la anchoa o boquerón, la trucha marina, el salmonete, la anguila, el congrio, el cazón, el pez espada, la lamprea, el rodaballo y el hígado de bacalao cuyo aceite se puede conseguir incluso en cápsulas.

Estos pescados que son de aguas profundas y frías, debido a su altísimo porcentaje de ácidos son también excelentes contra el colesterol y muchas enfermedades relativas al sistema circulatorio. También son buenos para el estado de ánimo y para la concentración mental. El consumo de pescado azul disminuye la depresión, la hiperactividad y la ansiedad. También ayudan al sistema inmunológico.

En 1948 se comenzó un estudio a largo plazo en la Universidad de California de Los Ángeles para valorar el volumen cerebral, los riesgos vasculares y las posibilidades de desarrollar alzhéimer de más de 2.000 hombres y mujeres.  Los resultados de la investigación evidenciaron que las personas que ingerían menos alimentos con omega 3 y presentaban por tanto menores niveles en sangre de este ácido tenían un volumen cerebral menor, lo que se traducía en una inferior capacidad de pensamiento abstracto, más dificultades para resolver problemas y una memoria visual peor.

 

Si a ti también te falla la memoria de vez en cuando, Nacho Rubio te da unos trucos que te ayudarán.

El autor: Esther Camuñas

Me apasionan las personas, descubrir lo que sienten, escuchar lo que piensan y observar cómo lo expresan y cómo se comunican. Más de 12 años acompañando a organizaciones y equipos en su proceso de crecimiento, y tratando de aportar mi experiencia en comunicación para ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos, su esencia.

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