¿Qué deportes podemos hacer en verano?

Una hamaca a la sombra. Una suave brisa. Algún rayo de sol que se cuela entre las hojas del árbol que nos cobija… ¡Ay, el verano! ¡Ay, esas siestas de anuncio!

El verano es tiempo para bajar el ritmo, relajarnos, dejarnos ir, desconectar, salir de nuestro día a día… Y descansar, claro. Como ya hemos dicho en otros artículos, el descanso es parte del entrenamiento. Y este descanso debe estar repartido en el día a día (dormir cada noche lo que necesitamos), en las semanas (descansar algún día de cada semana) y a lo largo del año (descansar en vacaciones).

Pero ¿quiere esto decir que en vacaciones nuestro máximo esfuerzo debe ser levantarnos del sofá a por algo refrescante (¡no te olvides de hidratarte!)? Por supuesto que no. El verano es la época ideal para hacer deporte de otra manera, o para hacer, simplemente, otros deportes. Aquí van unos cuantos consejos:

Si eres de playa:

  • Los que somos de interior asociamos siempre nadar con la piscina. Pero una de las grandes oportunidades del verano es acercarnos a la costa y poder nadar en una playa. Lo primero que debemos decir es que nadar en aguas abiertas puede ser peligroso. Por favor, aunque tu nivel sea bueno haz siempre caso de las indicaciones de los socorristas, de las banderas e intenta informarte de las corrientes de la zona y no alejarte mucho de la playa. No queremos asustarte, pero tampoco tener disgustos. Con estas precauciones, podemos disfrutar de una natación muy diferente a la de piscina: las olas, la sal, el sol en la espalda, las corrientes que te llevan o te impiden…
  • ¿Y si en lugar de nadar buceamos? Apúntate a algún curso con monitores y empieza a disfrutar de la vida bajo el mar. Mientras descubres, peces, corales, algas, rocas… estarás moviéndote sin parar, casi sin ser consciente. ¡Hasta que salgas del agua! El hambre que tendrás delatará el ejercicio que has hecho.
  • Pero el mar nos da muchas más opciones. Otra muy típica del verano es el surf. Quizá pienses que no es para ti ¿Lo has probado? Ya te adelanto que no es fácil. Pero sólo por intentarlo te vas a ganar unas buenas agujetas y te lo pasarás genial ¿No es eso lo que buscamos?
  • Y si te gusta el agua pero no mojarte siempre puedes alquilar una barca y remar. Es un ejercicio muy completo.

 

Si eres de montaña:

  • El verano nos da una gran oportunidad para poner a punto nuestra bicicleta y darnos un paseo por algún camino forestal (muy importante que no dejemos restos de comida ni bebida). Dependiendo de nuestro estado de forma tendremos que buscar alguna ruta con o sin grandes desniveles. Aunque si vamos en grupo, una buena opción es que alguien nos espere al final del trayecto con un coche.
  • Haz senderismo. Como siempre te pedimos, con precaución. Busca rutas sencillas o vete con un guía. Aprovecha las primeras horas, antes de que haga mucho calor y cuando quedan muchas horas de luz al día. Lleva comida y bebida y piensa en qué fuentes vas a poder recargar la botella de agua. Y disfruta.
  • Y si eres un poco más atrevido y estás en buena forma, prueba la escalada. Un deporte que te exigirá concentración y esfuerzo en un ambiente de calma absoluta.

Y siempre, en cualquier caso, podemos aprovechar la temperatura más fresca de la noche para darnos un buen paseo después de cenar. Es un pequeño placer que, además, ayuda a nuestro cuerpo.

¿Y tú, qué deporte piensas hacer este verano? ¡Ah, y recuerda siempre evitar las horas de máximo calor y protegerte bien del sol!

El autor: Antonio Cartier

Antonio no concibe la vida sin deporte. Es una parte de su forma de ser y de entender la vida. Y, aunque nunca ha sido especialmente bueno en ninguno, ha disfrutado jugando al fútbol, ha aprendido los conceptos básicos del Judo, ha alcanzado el cinturón negro de Kárate por la escuela Wado Ryu, ha corrido un maratón y hasta se ha atrevido con un triatlón distancia Medio Ironman.

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