Cómo reducir el estrés en vacaciones

Llega el momento de las vacaciones deseadas y el descanso merecido después de un año de trabajo. Muchas personas se plantean desconectar pero a veces la organización de las vacaciones genera más estrés de lo que pensamos.

Para empezar, suele ser un esfuerzo económico y personal. Es cierto que sirve para recargar pilas pero a veces se convierte en una obligación tener que hacer algo diferente, especial y divertido, aunque a nuestro cuerpo no le apetezca.

Aunque parezca extraño, las vacaciones pueden ser motivo de estrés. Salir de la rutina cotidiana, tener que improvisar y adaptarse a los cambios es motivo de ansiedad. Además, puede que el estrés lo lleves arrastrando a lo largo del año y al parar es cuando aparecen los síntomas de angustia, dolores físicos y cansancio. Otra situación común es la dificultad para desconectar del trabajo lo que te lleva a contestar emails y llamadas telefónicas durante todas las vacaciones. En otros casos lo que provoca estrés, es cumplir con el ritual de viajar y los preparativos o la “obligada convivencia” con la familia con la que apenas compartimos tiempo durante el resto del año.

Con el fin de reducir el estrés vacacional, te proponemos algunas ideas útiles que te ayudarán a afrontar tu tiempo libre con ilusión y así mejorar la salud física y emocional.

  • Evita viajes agotadores en los que las múltiples actividades no permitan tomarse un tiempo de descanso.
  • Ajusta las expectativas a un ritmo de actividad realista. Quizá no sea posible visitar 10 ciudades europeas en una semana.
  • Programa las vacaciones con antelación suficiente porque prepararlo todo en el último momento te generará un estrés innecesario.
  • Haz lo que te apetezca y no lo que debes hacer. Cuando te impones planes poco flexibles te sientes irritado, desmotivado y cansado.
  • Aliméntate bien y haz ejercicio. Dedica más tiempo a cocinar, practicar deporte o darte los paseos que durante el resto del año no puedes hacer. Y evita los excesos de alcohol y comida, muy típicos durante las vacaciones.
  • Déjate el reloj, la agenda, el móvil y la tablet en casa. Desconectar de horarios y aparatos electrónicos te va a ayudar a salir de los pensamientos y rutinas habituales. Si lo consideras necesario, delega las tareas y concluye todas las actividades pendientes antes de las vacaciones.
  • Si te lo puedes permitir, fracciona tus vacaciones a lo largo del año. Te permitirá tomar pequeños descansos que sirven para renovar energías y evitarás el síndrome post vacacional o posible depresión al volver al trabajo.

No olvides que las vacaciones son para hacer aquello que desees y más te apetezca sin compromisos ni obligaciones. Es tu tiempo para descansar, disfrutar, salir de la rutina y reflexionar. ¡Felices vacaciones!

 

 

 

¿Sabías que comer atún también puede ayudarte a reducir el estrés? Nacho Rubio te lo cuenta en este vídeo.

El autor: Esther Camuñas

Me apasionan las personas, descubrir lo que sienten, escuchar lo que piensan y observar cómo lo expresan y cómo se comunican. Más de 12 años acompañando a organizaciones y equipos en su proceso de crecimiento, y tratando de aportar mi experiencia en comunicación para ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos, su esencia.

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