Vuelta al cole: ¡ojo con los piojos!

¿Qué son los piojos y cómo se contagian?

Los piojos son insectos parásitos del ser humano, que infectan sobre todo a niños en edad escolar. Para vivir, necesitan alimentarse de sangre que succionan de cuero cabelludo.

Como explica la doctora Mar Martín Dorado, dermatóloga del hospital HM Torrelodones, “no saltan ni vuelan, pero se mueven rápidamente por el cabello seco. Se contagian por el contacto cercano entre cabezas, pasando del pelo de un sujeto al pelo de otro cuando están cerca”.

¿Se puede evitar o prevenir el contagio?

Lo ideal es detectar la infestación cuanto antes y eliminar los piojos y las liendres (huevos) del sujeto y de sus contactos.

Para esto es importante revisar la cabeza de los posibles afectados, o de los niños sanos de forma periódica.

¿Cómo hacerlo?

  • Las zonas afectadas con más frecuencia son el cuero cabelludo de región temporal (lateral) y la nuca.
  • Buscar liendres y piojos. Las liendres aparecen como pequeñas escamas blancas adheridas al tallo del pelo. Se diferencian de la caspa en que ésta última se desprende con facilidad.
  • A veces puede resultar difícil encontrar al piojo.
  • La exploración se realiza con mayor facilidad con el pelo húmedo, ya que dificulta la movilidad del piojo. Nos podemos ayudar de una lendrera (peine con las púas muy cercanas), que facilitará el desprendimiento de las liendres y de los piojos.

“Los niños infestados no deben dejar de ir a clase. Pero sí que se debe avisar al centro educativo para que tome las medidas oportunas avisando al resto de contactos”, recomienda la doctora Martín Dorado.

¿Por qué los niños son los principales afectados?

“Porque la forma de relacionarse entre ellos es diferente a la de los adultos. Sus juegos, actividades escolares y actitudes hacen que estén más cerca entre sí y con mayor frecuencia que lo que suelen estar las personas de mayor edad. Por eso es más fácil que pase en el colegio o en un campamento”, explica la experta.

¿Pasa también en adultos, aunque se hable menos?

“Sí, por eso es importante cuando se detecta un caso en un niño, revisar a todos sus contactos, adultos o no. No es raro encontrar en consulta familiares cercanos al paciente, infestados de piojos y que acuden a consulta por un simple “picor de cabeza”, sorprendiéndose del diagnóstico posterior. Hay que recordar que no se asocia a malos hábitos de higiene”, argumenta.

Una vez contagiado, ¿qué tratamientos son los más eficaces?

Para la dermatóloga, lo ideal es utilizar productos sin medicamentos“ y dejar estos últimos para ser prescritos por el médico en el caso de que los considere necesarios. De esta forma evitaremos aparición de resistencias en estos insectos”.

Entre estos productos destacan siliconas como la dimeticona o diferentes sustancias como aceites esenciales que hay en el mercado.

“Esto siempre ayudado de la eliminación manual, que realizada de forma repetida es una buena manera de controlar a la larga la infestación por piojos. Lo ideal es realizarla cada dos noches tras la detección, con lendreras y el cabello húmedo aunque siempre será mejor hacerlo todas las noches hasta tener la certeza de que no quedan liendres ni piojos”, aconseja.

Para facilitar el peinado se puede aplicar crema suavizante. “Pero no debe aplicarse antes del producto pediculicida en el caso de que vayamos a utilizarlo, para evitar que disminuya su efectividad. Y es importante repetir los tratamientos a los 7-10 días para poder eliminar los posible piojos jóvenes que hayan eclosionado en ese espacio de tiempo”, añade la experta.

¿Hay algún tratamiento casero que funcione?

Como recuerda la dermatóloga, entre los tratamientos caseros conocidos está el vinagre mezclado con agua, “que parece que deshace el ‘cemento’ que une la liendre al pelo, facilitando su extracción pero sin actuar sobre el piojo vivo”. Otros remedios que se pueden encontrar en la literatura científica, son los recubrimientos con vaselina, mayonesa, aceite… y cuya finalidad se supone que es ‘asfixiar’ al piojo.

En resumen, lo ideal es detectar la infestación cuanto antes y eliminar los piojos y las liendres del sujeto y de sus contactos. Debe extremarse la precaución en niños y tener en cuenta que los adultos también pueden contagiarse.

 

 

 

 

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El autor: Javier Granda

Periodista freelance especializado en salud, escribe en los principales medios dirigidos tanto a médicos y farmacéuticos como público en general. Primer premio de la Asociación Nacional de Informadores Sanitarios a la mejor labor de comunicación en salud.

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