4 consejos para ayudar a nuestras defensas

El ritmo de vida en general y el trabajo en particular, la mala alimentación, el clima y sus cambios bruscos… son algunos de los factores que hacen que nuestras defensas disminuyan y que después estemos más débiles ante cualquier enfermedad, incluso tengamos mayor facilidad para caer en alguna.

El otoño ya está aquí y eso significa catarros, gripes y virus en el ambiente por lo que debemos prevenir y reforzar a nuestras defensas para poder evitar estas enfermedades, o al menos, reducir los riesgos de padecerlas.

Para ello os voy a dar cuatro consejos que debéis llevar a cabo en vuestra rutina diaria y con los que podréis conseguir disminuir estos riesgos de cara al mal tiempo:

  1. Necesario organizarnos en el día a día. Esto significa un ritmo de vida normal, sin estrés ni ansiedad. Concretamente el estrés es uno de los mayores factores que disminuye las defensas. Conveniente organizar la vida personal con la laboral.
  1. Debemos modificar nuestra alimentación. Hay que apostar por los alimentos ricos en vitaminas y minerales. Debemos potenciar el consumo de frutas, verduras y hortalizas en general. Un buen zumo de naranja por las mañanas puede ser una buenísima opción ya que es un chute de vitamina C. Ahora en otoño debes optar por alimentos con vitamina C como los limones, zanahorias, naranjas, calabazas y hacerlas en diferentes formatos. Las semillas como la chía o el lino y los cereales como el arroz integral o la quinoa, nos aportan energía y son un gran aporte de proteínas. Y hablando de proteínas, la carne y el pescado en general, eso sí, siempre evitando frituras y rebozados que puedan multiplicar las calorías. Y fundamental, no te olvides de una buena hidratación a diario, porque el consumo de agua tiene que estar presente en el día a día.
  1. El descanso es necesario. Debemos dormir una media de 8 horas todos los días. Tenemos que coger la energía suficiente para afrontar el día y esa energía no sólo nos lo dan las vitaminas y minerales de los alimentos, sino también, la cama.
  1. Movernos a diario. Una actividad física o un ejercicio es indispensable porque pone toda la maquinaria en marcha y la deja a punto. Deja el coche aparcado a 15 minutos del trabajo o incluso si puedes ir andando mucho mejor. Sube y baja escaleras en vez de utilizar el ascensor. Con estos pequeños gestos diarios mantendrás tu cuerpo ágil, activo y con las defensas en su punto.

En definitiva, si sigues estos consejos ayudarás a tus defensas y conseguirás disminuir la posibilidad de caer en alguna gripe o resfriado este otoño.

 

 

 

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El autor: Guillermo V. Rodriguez

Guillermo es nutricionista y Personal Eating Trainer. Es un comunicador nutricional que pretende transmitir unos hábitos saludables combinando Nutrición y Gastronomía ya que Comiendo Se Entiende La Gente.

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