Las pesas también son para ti

A menudo, cuando tomamos decisiones sobre nuestros hábitos de vida lo hacemos en base a ciertos prejuicios que no siempre están muy bien fundamentados. Esto nos ocurre en la alimentación y en el deporte.

Nos decimos cosas, por ejemplo, como “voy a apuntarme a Pilates, que me duele la espalda”, “nadar es el deporte más completo” o “voy a apuntarme a spinning que quiero adelgazar las piernas”. Frases que no son ciertas, o no lo son al menos, en un sentido amplio. Hay que analizar caso por caso: estado físico, intensidad, lesiones, frecuencia de entrenamiento…

Y dentro de esas frases una que nos encontramos a menudo es “yo no quiero hacer pesas porque:

  1. No quiero ponerme más grande
  2. Se me van a marcar todos los músculos
  3. Cuando dejas de entrenar los músculos se transforman en grasa”.

Lo siento, pero todas esas frases son mentira. Y sin embargo todos las hemos oído muchas veces. Así que vamos a desmontarlas:

Lo primero es aclarar que por “pesas”, por simplificar, vamos a meter los ejercicios anaeróbicos ya sean con mancuernas, barras o máquinas.

  1. “No quiero ponerme más grande.” La respuesta rápida sería “ya te gustaría” pero la realidad es que para conseguir un crecimiento muscular que sea claramente visible tendríamos que ser capaces de hacer entrenamientos donde moviéramos grandes pesos, además de seguir una dieta rica en proteínas para alimentar nuestros músculos. Así que no, aunque quieras, lo normal es que no acabes como un culturista.
  2. Se me van a marcar todos los músculos”. Aunque en los hombres esto suele estar considerado como algo positivo es cierto que a las mujeres no les suele gustar mucho (allá los gustos de cada uno…). Pero que los músculos se noten más no depende tanto del volumen de estos como de la grasa que tengamos acumulada en esa zona. Uno puede tener uso abdominales muy trabajados que si no es capaz de quitarse la tripa, no se verán.
  3. “Al dejar de entrenar los músculos se transforman en grasa”. Falso. Los músculos no tienen la capacidad de transformarse en nada. Otra cosa es que dejemos de entrenar y vayamos perdiendo músculo por un lado y vayamos acumulando grasa por otro. Pero no, no se transforma en nada. Y con una buena planificación y mantenimiento se puede bajar el volumen de músculo sin engordar.

 

Así que aclarado esto, veamos ¿en qué me pueden ayudar a mí las pesas?

1) Aumenta tu masa muscular. Puede sonar contradictorio con el punto a). Pero un kilo de músculo ocupa más o menos un tercio que un kilo de grasa. Así que aumentar nuestra masa corporal no es igual a aumentar nuestro volumen. Al revés. Te recomendamos que eches un ojo a este artículo de hace unos meses.

2) Evita lesiones. Un buen trabajo de pesas es necesario para tener un tono muscular correcto y equilibrado en todo nuestro cuerpo. Y esa es una de las mejores formas para prevenir lesiones.

3) Es un complemento ideal a tu objetivo. Como ya hemos comentado otras veces, lo importante del entrenamiento es que sea variado y que podamos mezclar diferentes intensidades, resistencias y esfuerzos. Por ello, con la precaución de hacerlo adaptando nuestro entrenamiento a nuestros objetivos, nos harán mejorar exponencialmente.

Así que no lo dudes más, ni te inventes excusas ni tires de tópicos e incorpora a tu rutina las pesas. Porque sí, también son para ti.

 

 

 

Si quieres que ir al gimnasio se convierta en una costumbre, estate muy atento a estos consejos de Nacho Rubio.

El autor: Antonio Cartier

Antonio no concibe la vida sin deporte. Es una parte de su forma de ser y de entender la vida. Y, aunque nunca ha sido especialmente bueno en ninguno, ha disfrutado jugando al fútbol, ha aprendido los conceptos básicos del Judo, ha alcanzado el cinturón negro de Kárate por la escuela Wado Ryu, ha corrido un maratón y hasta se ha atrevido con un triatlón distancia Medio Ironman.

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