Procrastinar una y otra vez

Chalk drawing - Do it now

¿Sueles dejar para mañana lo que podrías hacer hoy? ¿Te pones con mil tareas irrelevantes antes de enfrentarte a lo urgente o importante? ¿Sacas el trabajo adelante apurando la fecha de entrega?

Probablemente te reconozcas como procrastinador, es decir, que aplazas y postergas las acuciantes obligaciones y con tal de no afrontar la tarea encomendada eres capaz de hacer muchas cosas incluso autoengañándote y llegando a sentir lo importante que son estas distracciones.

En realidad, todos procrastinamos, siempre dejamos algo para más tarde aunque en el último momento somos capaces de sacar el trabajo adelante. Algunas señales del procrastinador son:

  • La dificultad para empezar nuevos proyectos o pasar de uno a otro.
  • Tener un sentido del tiempo deficiente y por tanto no calcular bien el tiempo que llevará hacer una tarea.
  • Llegar tarde a las citas.
  • Sentirnos mal cuando decimos que no y terminar diciendo sí aunque luego nuestro resentimiento se manifiesta demorando la tarea.
  • La decepción es una constante: decepcionamos a los demás y a nosotros mismos por no cumplir con nuestras promesas.
  • Dejarnos vencer por los ladrones del tiempo y tener dificultad para organizar los trabajos en pasos. Continua sensación de no tener tiempo

Hay varias razones que nos llevan a postergar la tarea. Se puede procrastinar por miedo al fracaso, por perfeccionismo, por indecisión, por falta de motivación, por saturación, por pereza, mala administración del tiempo, depresión que nos lleva a rehuir cualquier obligación, etc.

Estos son algunas ideas o estrategias que te ayudarán a reducir tu nivel de procrastinación y evitar tu frustración.

  1. Da un primer paso por pequeño que sea. Si la tarea te da mucho miedo, da el primer paso para vencer la resistencia y cogerás inercia para continuar.
  2. Deja de pensar y hazlo. No planifiques las tareas que te llevan poco tiempo de ejecución y hazlas cuanto antes.
  3. Convierte la tarea en una rutina. Los hábitos o costumbres se hacen de forma inconsciente y dejan de ser tareas aburridas.
  4. Pregúntate qué sentimientos estás intentando evitar para no ocuparte con la tarea. ¿Es miedo al fracaso? ¿autoexigencia de hacerlo perfecto? ¿aburrimiento?
  5. Piensa en los beneficios a largo plazo: las ventajas que te traerá tener la tarea hecha. El procrastinador focaliza el placer inmediato y no considera el placer a largo plazo.
  6. “Lo mejor es enemigo de lo bueno”. Hazlo como sea pero hazlo, es suficiente con que la tarea esté hecha y no buscar el perfeccionismo ni llegar al sobresaliente.
  7. Anota todas las metas del día. Hazte una lista con las grandes y pequeñas metas y establece los plazos necesarios para cada una de ellas.

Ahora que conoces los motivos y reacciones que te hacen procrastinar, busca la forma de aplicar algunas de las recetas anteriores para evitar demorar la tarea y pasar a la acción con menos esfuerzo y sufrimiento.

 

El autor: Esther Camuñas

Me apasionan las personas, descubrir lo que sienten, escuchar lo que piensan y observar cómo lo expresan y cómo se comunican. Más de 12 años acompañando a organizaciones y equipos en su proceso de crecimiento, y tratando de aportar mi experiencia en comunicación para ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos, su esencia.

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