Comer sano fuera de casa es posible

Salir a comer puede ser además de placentero muy saludable si sabes escoger los alimentos correctos y en las cantidades apropiadas. Hemos seleccionado unos consejos de la Asociación Americana del Corazón para ayudarte en tu tarea.

 

1.- Evita salir a comer cuando tengas mucha hambre.

Al igual que ocurre cuando vas a hacer la compra, tus ganas de comer puede jugarte una mala pasada y lo más probable es que elijas los platos más calóricos.

 

2.- Si vas a comer de menú, siempre es mejor elegir un establecimiento que ofrezca calidad y variedad.

Que al menos tenga dos o tres opciones del primer plato y del segundo. Uno de los secretos de comer sano es combinar alimentos y equilibrar nuestra alimentación. Si te apetece un segundo plato que viene acompañado de patatas fritas, siempre puedes pedirle al camarero que las sustituya por ensalada.

 

3.- Escoge bien los platos que vas a comer.

Los nutricionistas siempre recomiendan elegir un primer plato a base de ensaladas y verduras, o al menos contenga vegetales, y un segundo mejor con pescado o marisco. Si eliges carnes, opta por carnes magras, pavo o pollo. Preparados a la brasa, cocidos al vapor o al horno estos alimentos son sabrosos y no te aportarán tantas calorías como la carne de ternera o los alimentos fritos o gratinados. Si eres de las personas que no pueden comer sin pan, elígelo integral o de cereales. Le estarás haciendo un favor a tu salud intestinal.

 

4.- Una de las reglas de oro para comer sano fuera de casa es preferir siempre los platos sencillos en los que puedas ver los ingredientes.

Descarta los platos con salsas, cremas y mousses de verduras (acostumbran a ser ricos en grasas, no siempre saludables). Aléjate también de las mayonesas y las salsas de tomate son fuente de grasas y azúcares, por lo que sumarás más calorías a tu dieta. Lo más recomendable es optar por un aderezo sencillo a base de aceite de oliva. Lo que además de ser más suave y sin tanta sal, no añadirás calorías extras a tus platos.

 

5.- Reduce la cantidad de alcohol que consumes con la comida.

Recuerda que el alcohol contiene “calorías vacías”. Lo mejor es por supuesto tomar agua: te hidrata y ayuda a prevenir el estreñimiento al movilizar los alimentos en los intestinos. Evita los refrescos azucarados aportan muchas calorías.

 

  1. -Cuidado con el postre.

El postre es uno de los puntos clave para no añadir calorías innecesarias a nuestra alimentación diaria. La fruta es una de las mejores opciones para no caer en la tentación de los pasteles, puddings y demás postres saboteadores de una alimentación equilibrada.

 

Como todo en la vida, la moderación es la mejor opción. ¡Comer fuera de casa puede ser saludable si sabes escoger!

 

El autor: Carmen Espinosa

Periodista especializada en temas de salud y experta en nutrición. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y portales online. A Carmen le gusta ofrecer información útil, interesante y fácil de entender. Puedes encontrarla en Twitter en: @cespidz

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