Consejos para superar las épocas de mayor estrés o ansiedad

Tired woman lying on sofa, covering face with her hands, laptop and toys lying on the floor

Antonio Cano Vindel, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, explica que el estrés es el proceso de activación que experimentamos cuando debemos afrontar algo para lo que no estamos preparados. La ansiedad, por su parte, es una emoción que nos pone en alerta ante la posibilidad de obtener un resultado negativo.

Ese proceso de activación supone que tenemos que cambiar procesos cognitivos, como pensar más deprisa, organizar, recordar o tomar decisiones. Además, aumentamos la frecuencia cardíaca, la tensión muscular y otras respuestas de nuestro organismo, que nos dan más energía y que ayudan a que cambiemos la conducta, de acuerdo con las demandas que nos superan”, detalla.

Como indica el experto, “el estrés y la ansiedad, en principio, no son malos. Pero hay que conocerlos, porque pueden hacernos daño”. El estrés y la ansiedad del día a día no son patológicos, pero sí cuando las sufrimos de manera continuada. Por eso necesitamos descanso y dormir unas ocho horas al día. También pueden presentarse si las demandas son muy fuertes o cuando deben afrontarse peligros o agresiones que puedan poner en peligro nuestra supervivencia.

En su opinión, es fundamental ciertas habilidades como, por ejemplo, saber decir que no, aprender a volver a dormir, a relajarse o afrontar nuevas tareas de la manera más eficiente. “Por ejemplo, antes no teníamos ordenadores o móviles y hemos aprendido a usarlos. Pero también pueden ser elementos intrusos en nuestro descanso. Y debemos saber ponerles freno, como en Francia, donde se ha aprobado que los trabajadores se desconecten de sus móviles al menos ocho horas”, recuerda.

 

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

Para Cano, “cuando no seamos capaces de recopilar toda la información necesaria y de aprender todas las habilidades requeridas para manejarnos mejor. O cuando veamos que estamos perdiendo nuestro bienestar psicológico o nuestra salud física y nos supera el estrés”.

La ayuda deberá ser de tipo psicológico, para que un psicólogo entrene nuestras habilidades para manejar mejor el estrés las situaciones de ansiedad y nos dé información sobre sus consecuencias.

La presencia de un psicólogo apoyando al médico de cabecera se ha demostrado de gran utilidad, según datos de un ensayo clínico que se ha realizado en 28 centros de salud de 10 comunidades autónomas.Los primeros resultados se presentarán el próximo 21 de febrero.

 

El autor: Javier Granda

Periodista freelance especializado en salud, escribe en los principales medios dirigidos tanto a médicos y farmacéuticos como público en general. Primer premio de la Asociación Nacional de Informadores Sanitarios a la mejor labor de comunicación en salud.

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