¿Cuándo debe mi hijo empezar a practicar deporte?

deporte niños

Más tarde o más temprano todos los que somos padres nos hacemos esa pregunta, porque tenemos claro que son muchos los beneficios del deporte en el crecimiento de nuestros hijos, y que además para su desarrollo como personas es fundamental. Y no sólo en el aspecto físico.

El deporte sirve para que empiecen a introducirse en la sociedad abriéndose a los demás superando su timidez; fomenta en el niño la necesidad de colaborar; les enseña a respetar reglas; y en ocasiones sirve además para frenar ciertos impulsos excesivos. Eso, además de favorecer el crecimiento de sus huesos y músculos, de estimular los hábitos saludables y aumentar considerablemente sus capacidades motrices.

Así que una vez que tenemos claro todo esto, ¿por dónde empezamos? La lógica nos dice que elegir un deporte es una labor que se debe realizar entre el hijo y sus padres. Es necesario respetar el gusto de nuestros pequeños y jamás obligarles a hacer un deporte con el que no disfruten. Sería contraproducente.

Pero antes incluso de que ellos puedan elegir, hoy en día tenemos la oportunidad de introducirles hábitos deportivos en sus rutinas diarias. Y la matronatación puede ser un perfecto punto de partida. ¿Por qué? Simplemente porque es un deporte que se puede empezar a practicar a los cuatros meses de nacer, ya que es a esa edad cuando termina de madurar el sistema inmunológico de los pequeños, y el riesgo de padecer otitis o resfriarse es menor.

Pero no olvidemos que la matronatación no son clases para que los bebés aprendan a nadar, sino una actividad que busca la estimulación del bebé por medio de una serie de juegos que le permitan aprender a flotar. En este método es fundamental el papel del padre o de la madre dentro del agua, ya que ayudará a reforzar el vínculo entre los progenitores y sus bebés.

Cuando el niño ya puede caminar y empieza a comunicarse, nuestro abanico de opciones se multiplican. Y es aquí donde debemos escucharle. Fútbol, tenis, artes marciales, rugby, baloncesto, gimnasia artística, patinaje, etc. Las disciplinas son muy variadas y cada uno debe elegir dentro de sus posibilidades y preferencias personales. Si finalmente optamos por un deporte colectivo, sabremos que vamos a fomentar en el niño su capacidad de integración y trabajo en equipo. Si por el contrario elegimos un deporte individual, nos aseguramos de promover su espíritu de lucha y su autoestima.

Pero sobre todo no conviene olvidar lo realmente importante, y es que si nuestros hijos practican deporte, los padres ganamos siempre.

El autor: Ricardo Sierra

Actualmente es Coordinador de Deportes y Delegado de Contenidos (eSports) en Movistar +. Lleva 23 años en el mundo del periodismo audiovisual, la mayor parte de ellos como reportero y enviado especial, cubriendo eventos tan importantes como Mundiales de Fútbol, Eurocopas de Fútbol, Wimbledon, etc. Ha dirigido programas de televisión y ha sido editor de informativos, narrador, locutor y presentador.

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