Claves para evitar las intoxicaciones alimentarias al viajar

intoxicaciones alimentarias

La falta de seguridad alimentaria es un tema serio que causa millones de muertes y de enfermedades en el mundo. Estar informado y saber qué, cómo y dónde comer cuando viajamos ayuda a garantizar la máxima seguridad de los alimentos consumidos durante un viaje.

A pesar de ser prevenibles, las enfermedades de transmisión alimentaria afectan cada año a casi 1 de cada 10 personas en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas son las principales causas que convierten en insalubres a los alimentos, causando más de 200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer.

Siempre es recomendable que antes de iniciar tu viaje, consultes a tu médico sobre las enfermedades a las que te puedes exponer en tu destino, te informes de la necesidad de vacunarte, así como de otras medidas preventivas. Depende de dónde viajes debes incluir en tu maleta algún medicamento y especialmente sales de rehidratación oral (SRO).

Estos consejos, facilitados por la OMS en su Guía para los viajeros sobre la inocuidad de los alimentos, pueden ayudarte a evitar riesgos con la comida:

 

  1. Lávate las manos con frecuencia

Esta es una de las medidas clave para evitar intoxicaciones antes de manipular o consumir alimentos. Las manos son la principal vía de transmisión de microorganismos peligrosos. Si vas a visitar mercados y tienes que tocar alimentos crudos, especialmente carne, es fundamental que te laves las manos después de manipular estos alimentos. En estos lugares es frecuente la venta de animales vivos que pueden transmitir enfermedades como la gripe aviar (evita cualquier contacto con estos animales).

 

  1. Separa los alimentos crudos de los cocidos

Importante: nunca comas alimentos crudos, excepto frutas y verduras que puedas pelar. Lava bien las verduras especialmente las de hoja verde como la lechuga porque pueden tener compuestos químicos tóxicos difíciles de eliminar. ¿Sabías que las frutas que tienen la cáscara dañada o están enmohecidas también pueden tener sustancias tóxicas? Evítalas. Asegúrate siempre de que los alimentos cocidos y los crudos están separados cuando comas en bufés de hoteles y restaurantes o adquieras alimentos a los vendedores callejeros. Pueden contener microorganismos tóxicos y contaminar los alimentos cocidos por contacto directo. Evita los platos con huevos crudos como base o poco cocinados (mayonesa casera, salsas o mouse).

 

  1. Cocina completamente los alimentos

Sin duda, uno de los métodos más seguros de garantizar la salubridad de alimentos como carnes o mariscos es cocinarlos adecuadamente, ya que así se eliminan los microorganismos peligrosos. Toda la comida debe estar completamente cocida a 70°C. Antes de comerte un alimento, especialmente si lo has comprado en un puesto de la calle, comprueba que esté completamente cocido y se mantenga bien caliente. Ten en cuenta que la carne de ave que tenga todavía color o jugo rosados, los mariscos crudos, y la carne picada o las hamburguesas que no están bien hechas, son fuente de bacterias dañinas.

 

  1. Mantén los alimentos a temperaturas seguras

La temperatura es un factor que puede aumentar el crecimiento de microbios en los alimentos. Por ello es muy importante guardar los alimentos cocidos en neveras. Porque aunque algunos alimentos estén cocidos pueden contener sustancias tóxicas si se mantienen durante algunas horas a temperatura ambiente, ya que los microorganismos pueden multiplicarse rápidamente en esas condiciones. Nunca tomes alimentos si no ves que se los mantienen calientes (a temperaturas superiores a los 60°), refrigerados o en hielo (a temperaturas inferiores a los 5° C). ¡Vigila este aspecto en bufés, mercados, restaurantes o puestos de comida callejeros!

 

  1. Bebe agua con seguridad

El mejor consejo es que si no estás seguro de las condiciones de higiene de los alimentos, no los consumas. Cuando tengas sed, y si tienes acceso, recurre siempre al agua embotellada. Si no estás seguro de la salubridad del agua, hiérvela, y en su defecto, añádele desinfectantes (tabletas de yodo). Leche cruda, helados, o hielo pueden contaminarse fácilmente con microorganismos peligrosos si están elaborados con ingredientes contaminados.

 

Si tomas las correspondientes precauciones, comer durante tu viaje no tiene por qué ser peligroso.

El autor: Carmen Espinosa

Periodista especializada en temas de salud y experta en nutrición. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y portales online. A Carmen le gusta ofrecer información útil, interesante y fácil de entender. Puedes encontrarla en Twitter en: @cespidz

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