7 claves para superar el estrés postvacacional

estrés postvacacional

La vuelta al trabajo, a los estudios y a las actividades cotidianas tras las vacaciones requiere de nuevo un período de adaptación que a veces va a acompañado del llamado estrés, síndrome o depresión postvacacional.

El cambio de hábitos suele exigir un esfuerzo para volver a los horarios habituales, responsabilidades u obligaciones y mantener la atención centrada en las tareas. Esto supone que, dependiendo de las circunstancias, se sufra una reacción de estrés a la vuelta de las vacaciones y que los síntomas de ansiedad aparezcan.

Para prevenir las consecuencias negativas del síndrome postvacacional, puedes seguir esta serie de cuidados que te ayudarán a no sufrir ansiedad.

  1. Actitud realista y proactiva. Acepta con naturalidad y ánimo que durante los primeros días tu rendimiento, motivación e interés serán más bajos. El cansancio puede surgir más fácilmente y el estado de ánimo puede decaer. No pretendas estar despierto, creativo y a un nivel óptimo desde el comienzo de la jornada. ¡Recuerda que este momento también pasará!

2. Poco a poco y a ser posible por lo más grato. Empieza por las tareas o actividades que más te gustan de tu trabajo y en general de tu cotidianeidad. No trates de abordar los temas difíciles en estos días y empieza por lo sencillo hasta que vayas adaptándote.

3. Aprovecha los descansos de verdad. Tómate los tiempos de la comida para hacer vida social con los compañeros y compartir las experiencias vacacionales. Duerme el tiempo suficiente (al menos 8 horas) para recuperarte y cumple estrictamente los horarios laborales dejando los papeles y preocupaciones en la oficina.

4. Ejercicio físico. Puede que notes un incremento de los síntomas de ansiedad y somatices con dolor y molestias físicas. Es un buen momento para practicar ejercicio, salir a caminar o correr, hacer deporte en la ciudad, apuntarte al gimnasio o a clases de yoga. Basta con que te levantes 15 minutos antes y hacer unos estiramientos para empezar el día con otro tono.

5. Organiza tu agenda sin ser ambicioso. Establece tus tareas y unos horarios regulares teniendo en cuenta tu poca energía y sabiendo que no vas a poder hacer todo lo que quisieras. Es una buena actitud la de premiarte, halagarte y reconocer lo que sí hiciste durante el día, en vez de castigarte por aquello que no llegaste a concluir.

6. Momentos de relajación y descanso. Combina el trabajo o la vuelta a clase con otras actividades relajantes que te permitan sentir que las vacaciones no acabaron del todo. Hay cosas que te ayudarán a desconectar y que podrás practicar durante la semana, desde no usar el móvil, practicar tu hobby preferido a charlar con amigos.

7. Aprender a decir no. Este es el mejor momento del año para practicar el NO. Piensa que las consecuencias no van a ser tan graves y los beneficios harán que te sientas mejor. Es una forma de no cargarte de tareas, citas o trabajos que no quieres hacer. Así no te quitarás tiempo, energía, te frustrarás y te generarás ansiedad y estrés.

Recuerda que el estrés postvacacional no es una enfermedad pero sí un proceso de readaptación a la vida laboral que puede provocar molestias físicas y psicológicas. Date unos días desde la vuelta de vacaciones para adaptarte física y mentalmente y recuerda que si el período de estrés o ansiedad se alarga, es recomendable consultar a un profesional.

El autor: Esther Camuñas

Me apasionan las personas, descubrir lo que sienten, escuchar lo que piensan y observar cómo lo expresan y cómo se comunican. Más de 12 años acompañando a organizaciones y equipos en su proceso de crecimiento, y tratando de aportar mi experiencia en comunicación para ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos, su esencia.

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