Cómo hacer deporte durante una lesión

deporte lesión

Antes de entrar en materia me gustaría dejar claras dos ideas:

  1. Estar lesionado no es sinónimo de estar inactivo.
  1. Nunca, y cuando digo nunca quiero decir jamás, se debe realizar una actividad física que sea incompatible con nuestra lesión.

Por lo tanto el primer paso que debemos dar es consultar con nuestro médico o fisioterapeuta. Si lo que nos recomiendan es reposo absoluto no hay nada que hacer, pero si no es el caso, nos pueden asesorar para saber qué tipo de deporte o ejercicios podemos asumir dependiendo de nuestra dolencia.

Hace unas semanas os hablé de mi fascitis plantar que me impedía realizar cualquier actividad que conllevara impacto en el pie. Pero durante el tiempo que duró la lesión pude practicar la natación y montar en bicicleta. Esas actividades me permitieron mantenerme activo sin riesgo de agravar la lesión, y siendo además totalmente compatibles con el tratamiento para solucionarla.

El objetivo principal de mantenernos activos durante una lesión o la recuperación de la misma es evitar una posible atrofia o debilitamiento de los músculos y articulaciones que se mantienen sanos. De esta manera no perderemos toda la fuerza y resistencia que hayamos ganado con anterioridad a la lesión y nos ayudará para que una vez superada la misma, podamos volver sin demasiado esfuerzo adicional al  estado de forma que teníamos en el momento de producirse.

Para ello existen además otras muchas actividades que nos permitirán mantener la forma dentro de nuestras limitaciones, como la gimnasia pasiva, los masajes, lo estiramientos de las zonas no lesionadas, los ejercicios isométricos o la gimnasia hipopresiva.

Lo que también debemos tener claro es que durante ese periodo de tiempo debemos cuidar más la alimentación. Si nuestro cuerpo está acostumbrado a una cantidad de calorías calculada en base a la actividad física que realizábamos, debemos tener en cuenta que si reducimos la carga de trabajo, también debemos reducir de manera proporcional la ingesta de calorías. Con el agua sucede todo lo contrario. Es más que probable que si nos movemos menos, tengamos menos sed, pero debemos intentar estar permanentemente bien hidratados para mantener el perfecto funcionamiento de todos los procesos orgánicos.

Y por último, pero no por ello menos importante, mentalmente también debemos estar preparados para este periodo con:

  • Prudencia, para evitar a toda costa que nuestra lesión se agrave.
  • Paciencia, para adaptarnos a nuestra “nueva” realidad.
  • Determinación, para saber que de todo se sale, y que una lesión no debe desmoralizarnos.

 

Ya lo sabes, hacer deporte es compatible con una lesión pero has de tener precaución y consultar con profesionales antes de empezar.

El autor: Ricardo Sierra

Actualmente es Coordinador de Deportes y Delegado de Contenidos (eSports) en Movistar +. Lleva 23 años en el mundo del periodismo audiovisual, la mayor parte de ellos como reportero y enviado especial, cubriendo eventos tan importantes como Mundiales de Fútbol, Eurocopas de Fútbol, Wimbledon, etc. Ha dirigido programas de televisión y ha sido editor de informativos, narrador, locutor y presentador.

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