7 claves para interpretar las etiquetas de los alimentos

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Si quieres alimentarte de forma equilibrada es importante que ingieras la proporción correcta de nutrientes. Para ello, es muy útil saber leer e interpretar las etiquetas de información nutricional.

Para saber qué consumes, es recomendable acostumbrarse a leer las etiquetas de información nutricional de los productos. Sin duda, es la única manera de que no compres algo que creías que era sano y realmente no lo es. Como ya sabes, el secreto de una alimentación saludable pasa por comer productos de todos los grupos alimentarios en cantidades adecuadas. Esto asegurará que tu cuerpo obtenga la energía y los nutrientes necesarios para su correcto funcionamiento.

Te damos 7 claves para que puedas entender las etiquetas de información nutricional de los alimentos:

1.Valor energético: todos los valores reflejados en la etiqueta nutricional suelen estar calculados en 100g y por ración o unidad. El valor energético equivale a las calorías que contiene un alimento y se refleja en kilojulios (kJ) y calorías (kcal). Así, 1 kcal equivale a 4,18 kJ.

2. Grasas, grasas saturadas y grasas trans: este tipo de nutrientes son altos en calorías (1 gramo de grasa tiene 9 kcal.). Es importante elegir alimentos altos en grasas no saturadas (aguacates, frutos secos, aceite de oliva) por encima de las grasas saturadas (carne grasa, mantequilla, aceite de palma, nata, queso y manteca de cerdo). Evita el consumo de grasas trans abundantes en los alimentos procesados (bollería industrial, comida rápida, aperitivos, pizzas congeladas, margarinas y pastas para untar).

3. Hidratos de carbono: se deben obtener entre el 40% y el 60% de las calorías totales de los carbohidratos, preferiblemente de los carbohidratos complejos. En este grupo están incluidos los azúcares.

4. Azúcares: este es otro de los puntos negros de nuestra dieta. Los alimentos ricos en azúcares no solo aumentan peso sino que además elevan el riesgo de desarrollar varias enfermedades. Por ello la OMS recomienda reducir su consumo a menos del 10% de la ingesta calórica total (unos 50 gramos o unas 12 cucharaditas) para una persona con peso saludable que tome una dieta de 2.000 calorías al día, e idealmente reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total.

5. Fibra alimentaria: es la parte de los alimentos vegetales que no se digiere. La Asociación Americana del Corazón recomienda la ingesta de 25 a 30 gramos de fibra dietética al día.

6. Proteínas: son importantes para la salud ya que aseguran la regeneración del organismo. La ingesta diaria recomendada de proteína para los adultos saludables es de 10% a 35% del total de las calorías. Carne, pescado, productos lácteos, frutos secos, algunos cereales y soja son ricos en proteínas.

7. Sal: el sodio es el gran enemigo de la salud de nuestro sistema circulatorio, ya que aumenta la presión a la que viaja la sangre por su interior, incrementando el riesgo de sufrir hipertensión. El consumo de sal debe estar por debajo de 5 gramos al día (aproximadamente una cucharadita de café) y mejor que sea sal yodada, según la OMS.

 

Saber leer la etiqueta nutricional te ayudará a saber elegir mejor los alimentos que consumes.

 

El autor: Carmen Espinosa

Periodista especializada en temas de salud y experta en nutrición. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y portales online. A Carmen le gusta ofrecer información útil, interesante y fácil de entender. Puedes encontrarla en Twitter en: @cespidz

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