Semillas, ¿cuáles incorporo a mi dieta?

semillas

Para gozar de una buena salud es importante mantenerse activo y seguir una dieta equilibrada en la que no falten alimentos de todos los grupos alimentarios. Te explicamos las propiedades de seis semillas y cómo añadirlas a tu alimentación diaria.

A pesar de su diminuto tamaño, y de consumirse en pequeñas raciones, las semillas son alimentos que además de proteínas vegetales, aportan otros micronutrientes necesarios como las vitaminas y los minerales.

 

Pipas de girasol

Las pipas de girasol, procedentes del sudoeste de Norteamérica, son muy ricas en vitamina E, lo que las convierte en buenas aliadas para mantener una piel sana. Además contienen una concentración considerable de ácido oleico, bueno para reducir el colesterol malo (LDL) y cuidar la salud del corazón. También aportan vitamina B1, ácido fólico, magnesio y proteínas.

Este tipo de semillas son ideales para condimentar ensaladas, arroces y pasteles. Se pueden tomar crudas o tostadas y sazonadas con un poco de sal como tentempié. Además, puedes preparar con ellas una mayonesa vegana.

 

Pipas de calabaza

Ricas en magnesio y cinc, las pipas de calabaza, originarias de México, no solo refuerzan el sistema inmunitario y la piel, sino que además son excelentes para el sistema circulatorio y óseo. También aportan hierro, proteínas y vitamina B1 y B2.

Con las pipas de calabaza, además de complementar ensaladas y estofados vegetales, puedes preparar magdalenas o añadirlas a batidos.

 

Semillas de lino

Estas semillas, también conocidas como linaza, son muy comunes en el norte de Europa y proceden de Oriente Medio. Son fuente esencial de ácidos grasos omega 3, beneficiosos para la salud del corazón. También aportan magnesio y manganeso, vitamina B1 y fibra. Destacan por ser ricas en fitoestrógenos llamados lignanos, unas sustancias vegetales de efectos parecidos a los estrógenos, que pueden ayudar a reducir las molestias de la menopausia.

Se pueden tomar en polvo para enriquecer los cereales del desayuno o adornar batidos y espolvoreadas en yogur. La harina de lino es una buena alternativa a la harina de trigo para preparar recetas aptas para celíacos.

 

Semillas de amapola

Además de contener fibra, minerales (manganeso, calcio, magnesio, fósforo, cobre, hierro, cinc y potasio) y proteínas, las semillas de amapola son fuente de ácidos grasos omega 3 y omega 6 buenos para mantener un corazón sano.

Son muy usados en panes y bizcochos, pero también se pueden añadir a ensaladas, a los cereales del desayuno o a salsas. También se toman en forma de infusión por su efecto relajante.

 

Semillas de sésamo

Además de ser fuente de cobre, fósforo, calcio y manganeso, estas semillas originarias de Asia o este de África proporcionan vitaminas E, B1 y B6, así como ácido fólico y niacina. Son buenas para aparato digestivo, circulatorio y óseo.

Se puede tomar en forma de pasta (tahini) y espolvoreadas en vegetales, pollo o pescados dándole un toque asiático.

 

Semillas de chía

Estas semillas, originarias en América Central y cultivadas ya por los aztecas, son buena fuente de manganeso, magnesio (bueno para relajar los músculos y mantener el sistema nervioso), fibra y fósforo. Además contienen ácidos grasos omega 3, que protegen de enfermedades cardiovasculares.

Se pueden añadir a postres (tartas y repostería) o como aderezo en ensaladas.

 

No lo olvides: si quieres enriquecer tu dieta, no dejes de añadir estos alimentos a tus recetas favoritas, ¡ganarás en salud y en bienestar!

El autor: Carmen Espinosa

Periodista especializada en temas de salud y experta en nutrición. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y portales online. A Carmen le gusta ofrecer información útil, interesante y fácil de entender. Puedes encontrarla en Twitter en: @cespidz

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