Atrévete a empezar por Alex Corretja

alex corretja

Cuando me propusieron escribir este artículo para explicaros cuáles son para mí las claves de una vida activa y saludable, lo primero que pensé es ¿por dónde empiezo?

Y al hacerme esta pregunta, me di cuenta de que al igual que he hecho, no sólo durante mi carrera deportiva, sino a lo largo de toda mi vida, lo importante es atreverte a dar el primer paso. Yo lo he dado escribiendo este primer párrafo, y os invito ahora a que me acompañéis en este pequeño reto que supone contaros mi manera de ver la vida.

Porque de eso se trata, de marcarnos siempre objetivos que nos permitan crecer poco a poco pero de manera constante. Han de ser metas realizables a corto plazo, y a la vez uno debe ser paciente para visualizar un objetivo más ambicioso a largo plazo. Pero paso a paso, sin obsesiones. Cuando empecé a jugar al tenis me enseñaron a centrarme únicamente en el punto que estaba jugando en cada momento. Sólo así podía intentar ganar un partido. Para ello debemos conocer bien nuestras limitaciones y nuestras fortalezas, para minimizar las primeras y sobre todo potenciar las segundas.

He de reconocer que la disciplina, la constancia y la ilusión han sido tres elementos fundamentales en mi carrera deportiva. Creo que mantener una rutina de entrenamiento, adaptada a las necesidades y aptitudes de cada uno es fundamental. Y si tuviera que buscar una palabra para definir cómo se consigue todo esto, quizá escogería esta: equilibrio. La capacidad de autocrítica y saber escuchar a los demás también son claves para lograr este equilibrio físico y mental, que a la postre nos ayudará a motivarnos en el día a día

La vida de un deportista de élite es muy exigente a todos los niveles, y cuando dejas de tener esa exigencia, lo más importante es seguir buscando retos para mantenerte activo. Esa actividad física para mi es necesaria. Ahora sigo jugando al tenis, al pádel, salgo en bicicleta, o hago preparación física al menos cuatro días por semana. Me lo pide el cuerpo, y me lo agradece la mente. Porque esa sensación vital tan positiva que nos ofrece el deporte además es contagiosa. Y no hay nada más gratificante que rodearte de gente con ese espíritu positivo.

En cuanto a la alimentación no creo en atajos, trucos, ni milagros. Una dieta sencilla y variada es el principal secreto. Sin restricciones severas. Amargarme por estar privado de pequeños caprichos, a mí, no me compensa en relación a la felicidad que me ofrece una buena comida. En este caso como en todos, lo importante es escuchar tu propio cuerpo y guiarte por tus sensaciones.

Y sobre todo me gustaría destacar que todos estamos capacitados para afrontar estos retos en nuestras rutinas diarias. El cuerpo humano es más inteligente de lo que pensamos y cualquier persona puede marcarse un objetivo, deportivo o no,  adaptado a sus circunstancias. Para ello simplemente hay que querer dar el primer paso. Así que no lo pienses más. Sencillamente: atrévete a empezar.

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