Asma: el tratamiento continuado permite llevar una vida normal

El asma es una enfermedad crónica producida por una inflamación de los bronquios que impide la entrada de aire a los pulmones de forma correcta. 

Como explica el doctor Francisco Javier Álvarez, neumólogo y coordinador del área de asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), esta inflamación puede ser causada por diversos factores, como la exposición a alérgenos, agentes infecciosos o sustancias del medio ambiente que hacen que los bronquios se estrechen. “El Estudio Europeo de Salud Respiratoria en España constató unas tasas de prevalencia de asma del 4,7 % de la población de Albacete, del 3,5 % en Barcelona, del 1,1 % en Galdácano (Vizcaya), del 1 % en Huelva y del 1,7 % en Oviedo”, enumera.

En Europa Occidental, los casos de asma se han duplicado en diez años, lo que tiene una gran repercusión económica ya que supone entre el 1% y el 2% del total de los recursos destinados a la salud pública. Otro problema que apunta el experto es que el asma es una enfermedad infradiagnosticada, ya que se calcula que alrededor del 50% de los pacientes no está diagnosticado.

“Además se estima que hasta un 60%-70% de los asmáticos no tienen bien controlada su enfermedad. Cerca de un 2% de los ingresos en hospitales españoles es producido por crisis asmáticas y un 80% de estos son evitables con un tratamiento adecuado”, recuerda.

En su opinión, el primer paso fundamental “es hacer un diagnóstico correcto, porque hay muchos asmáticos que desconocen que padecen esta enfermedad y relacionan sus síntomas con otras causas como alergia, catarros o ansiedad. Si el paciente no está diagnosticado, no puede llevar un tratamiento adecuado”.

Por este motivo, apunta que “es necesario concienciar a los pacientes de que es una enfermedad crónica que requiere un tratamiento continuado porque, en la mayoría de los casos, el asma se puede controlar totalmente y debe permitir que el paciente lleve una vida normal.”

 

Causa de absentismo escolar

En España hay alrededor de dos millones y medio de afectados, y se calcula que el número de pacientes con asma grave no controlada está en torno a los 80.000 pacientes. Esta enfermedad es una de las principales causas de absentismo escolar y laboral. Afecta a un 10% de la población infantil -más a los niños que a las niñas- y a un 5% de los adultos donde es más prevalente en mujeres (dos de cada tres asmáticos son mujeres).

Algunos factores de riesgo facilitan la persistencia de la enfermedad en la adolescencia y en el periodo adulto, como tener antecedentes familiares de asma, ser alérgico o presentar la enfermedad antes de los 2 años.

Entre los factores externos que pueden desencadenar los síntomas del asma están  alérgenos como el polvo, los hongos, el pelo de los animales y los pólenes. Otros inductores de la enfermedad son componentes irritantes como el humo del tabaco, los altos índices de contaminación atmosférica, los barnices, aerosoles y productos de limpieza.

“El principal factor desencadenante de crisis de asma más graves son las infecciones respiratorias, sobre todo víricas. Los cambios climáticos, las tormentas eléctricas, las emociones y el estrés también pueden desencadenar crisis de asma”, advierte el doctor Álvarez.

 

El autor: Javier Granda

Periodista freelance especializado en salud, escribe en los principales medios dirigidos tanto a médicos y farmacéuticos como público en general. Primer premio de la Asociación Nacional de Informadores Sanitarios a la mejor labor de comunicación en salud.

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