Hacia una comunicación asertiva, lejos de ser agresiva o pasiva

comunicación asertiva

A menudo se confunde la asertividad con la agresividad, pese a que son dos actitudes y formas de comunicación que difieren en forma e incluso en contenido. Conseguir una comunicación asertiva será muy positivo en nosotros.

Esta confusión sucede porque no nos atrevemos a expresar nuestros pensamientos, deseos y sentimientos; y ese miedo nos lleva a emplear estilos de respuesta pasivos o agresivos.La comunicación asertiva:

  • Implica una comunicación abierta, sincera y respetuosa: “Lo siento pero no me gusta dejar mi ropa a otras personas”.
  • Es expresar tu opinión aunque discrepe de las otras, sentimientos negativos y ser capaz de admitir críticas: “Me duele que descuides nuestra relación”, “háblame más de eso que te ha molestado”.
  • Es inconcebible sin la empatía y consideración hacia el otro: «¿Qué piensas?».
  • No significa egoísmo ni egocentrismo ilimitado: “¿Tú qué opinas?».
  • Incluye una escucha y atención a los sentimientos y necesidades de los demás expresando a la vez lo que necesitas, quieres o no quieres: “A mi me gustaría… ¿y a ti?”.
  • No es solo cuidarme a mi sino también implica cuidar a los demás, respetar sus derechos generando confianza y proximidad. Por ejemplo, la comunicación asertiva se transmite a través de frases motivadoras “Te felicito por lo bien que lo han hecho” o expresando el afecto “te quiero”, “me gustas”.
  • Se transmite corporalmente con una postura relajada, mayor expresión facial (sonrisa o llanto), cabeza alta y orientada hacia el interlocutor, voz apropiada a la situación.

La comunicación asertiva se puede considerar un recurso para comunicar lo que sentimos y es un error convertirlo en el mero uso de palabras bonitas que ocultan la verdad. Es más, todo lo que no expresamos con palabras, lo hacemos con el tono de voz, la mirada, los gestos o la postura corporal así que se evidenciará nuestra honestidad y coherencia de una forma u otra.

La asertividad no se puede convertir en una fórmula y aplicarla mecánicamente. Es un comportamiento y habilidad social que se puede aprender e incorporar a nuestro catálogo de conductas para vivir mejor contigo y con los demás.

Si no sabes ser asertivo, puede que te estés relacionando desde una conducta  agresiva o pasiva. Te damos algunas pistas para identificar si tu conducta es:

Agresiva:

  • Expresamos y anteponemos nuestros derechos de manera ofensiva y humillante, pasando por encima de los derechos de los demás. Utilizamos frases como “deberías de…” «tendrías qué…”.
  • El mensaje implícito que se transmite es de superioridadlo mío es más importante que lo tuyo”.
  • El lenguaje no verbal incluye gestos despectivos, mirada agresiva fija, posturas de amenaza, aumento del volumen de la voz e incluso agravios o insultos.
  • Cuando estamos compitiendo con nuestro interlocutor, tratando de ganar y tomar el poder frente al otro.

Pasiva:

  • No expresas sinceramente tus emociones o pensamientos porque te sientes incomprendida, manipulada, culpable y con una baja autoestima.
  • Temes la reacción de los demás, el conflicto y te inhibes, te disculpas constantemente por lo que vas a decir, te niegas a ti mismo o te adaptas a lo que los demás desean: “Lo que tú quieras”, “importa más lo tuyo que lo mío”.
  • Haces que los demás sientan pena por ti o disgusto, también se pueden sentir culpables o superiores.
  • Corporalmente se identifica con un tono de voz bajo, monótono y blando, mirada evasiva, hombros caídos, gestos nerviosos y de vergüenza.

¡Párate por un momento y reflexiona sobre tu comportamiento más frecuente en tu interacción social! Es momento de valorar si deseas cambiar algo en tu manera de comunicarte y no olvides que incorporar esta comunicación asertiva que te ayudará a reducir el estrés, aumentar tu bienestar, dormir bien y mejorar tus relaciones sociales.

Si quieres conocer más consejos que pueden ayudarte, Nacho Rubio te los cuenta.

El autor: Esther Camuñas

Me apasionan las personas, descubrir lo que sienten, escuchar lo que piensan y observar cómo lo expresan y cómo se comunican. Más de 12 años acompañando a organizaciones y equipos en su proceso de crecimiento, y tratando de aportar mi experiencia en comunicación para ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos, su esencia.

¡Sigueme en Twitter!

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *