10 Consejos para correr con frío

¿Recuerdas aquellos días de verano en los que el calor no te dejaba dormir y te repetías “Ojalá venga el frío, que yo esto ya no lo soporto”? Pues esos días ya han llegado y ahora, mientras en  tu plan de entrenamiento pone “salir a correr” tú te acurrucas en el sofá, debajo de una manta y miras, a lo lejos, esas calles vacías y frías. ¡Qué pereza!

No te preocupes ni te sientas mal por estar desganado. A todos nos cuesta calzarnos las zapatillas y a todos nos gusta estar tirados en el sofá. Pero lo importante es ser más fuerte que nuestras excusas. Pensar en nuestros objetivos, en esa carrera a la que nos hemos apuntado, en lo bien que nos vamos a sentir al terminar nuestro entrenamiento, en la sensación de quemar kilómetros…

Por eso hoy te ayudamos a combatir esa pereza con unos consejos para que el frío no te pare:

  1. Es invierno: Asúmelo. Vas a pasar frío. Aunque te abrigues bien siempre habrá alguna parte de tu cuerpo (la cara, las piernas, las manos…) donde tendrás frío. No pasa nada. Lo importante es que sea un frío asumible y que no te impida entrenar.
  1. La cabeza: Un sitio por el que se pierde mucho calor. Más que nada porque no solemos llevar gorro. Tómate tu tiempo y busca uno cómodo, de tu talla, que no tengas que estar colocando a cada rato, que no tenga una etiqueta demasiado grande que te pueda molestar y que no sea demasiado gordo. Piensa que rápidamente vas a estar sudando y que podría acabar agobiándote, así que lo mejor es que sea transpirable.
  1. Cuello: Cuando salimos a pasear siempre nos ponemos un jersey de cuello alto, una bufanda o algo similar. ¿Por qué al correr debería ser diferente? Vale, una bufanda es demasiado. Pero busca que la ropa que te pongas te proteja el cuello o usa una braga.
  1. Tronco: Sí, abrígate. Pero igual que decíamos de la cabeza, piensa que vas a estar sudando pronto, así que siempre cuenta con pasar un poco de frío al principio. En cuanto entres en calor te sobrará ropa si llevas muchas capas. Cuenta también con ropa con la que estés cómodo. Vas a correr y tendrás que mover tus brazos. Busca libertad de movimientos.
  1. Piernas: Aunque tener las piernas rojas de frío no es algo agradable (ni de sentir ni de ver, la verdad) habrás visto que mucha gente sale a correr, incluso bajo cero, con pantalones cortos. Además de la movilidad de movimientos eso es porque al correr las piernas generan mucho calor. Quizá al principio choque, pero no lo descartes.
  1. Pies: no sé vosotros, pero si tengo frío en los pies tengo frío en todo el cuerpo. Me resulta muy muy incómodo. La solución pasa por calcetines gorditos, sí, pero que sean técnicos. Los calcetines “de la abuela”, para correr, pueden acabar provocándonos rozaduras.
  1. Pies II: Las zapatillas también son importantes. No tanto porque nos vayan a calentar como si están viejas y tienen agujeros por donde les entra el frío y el agua.
  1. Manos: al contrario que con los pies, yo llevo el frío de las manos bastante bien. Si os decidís a correr con guantes yo os recomendaría algunos finitos y, a poder ser, llevar algún bolsillo donde guardarlos si a medio camino os molestan.
  1. Lluvia: En esta época también llueve más. Aunque con un impermeable vas a acumular más sudor (ya que no transpira) al menos vas a evitar que el agua (siempre más fría) de la lluvia entre en el cuerpo. No es poco. Vigila también el no meter los pies en los charcos.
  1. Y después de correr: Tápate lo antes posible y métete en un sitio cerrado. Y si puedes cambiarte de ropa rápidamente, mejor. Realiza tus estiramientos mientras tu cuerpo aún está caliente y antes de enfriarte, rápidamente a por una ducha calentita. ¡Y siéntete orgulloso de haber vencido al frío y a la pereza!

Extra: durante el invierno tenemos menos horas de luz así que es bastante probable que cuando salgas a correr sea de noche o no haya demasiada luz, así que lo ideal es llevar al menos una prenda con ropa reflectante. Incluso si sales a correr por zonas por donde no pasan coches piensa que te puedes cruzar con otros corredores, con gente paseando, sacando al perro o montando en bici.

Así que ya sabes, levántate del sofá y prepararte para salir a correr. Este invierno nada ni nadie puede pararnos.

Y recuerda: si tienes frío es que no estás corriendo lo suficientemente rápido.

 

 

¿Sabías cuál es el mejor momento del día para hacer deporte? ¡Nacho Rubio te lo cuenta!

El autor: Antonio Cartier

Antonio no concibe la vida sin deporte. Es una parte de su forma de ser y de entender la vida. Y, aunque nunca ha sido especialmente bueno en ninguno, ha disfrutado jugando al fútbol, ha aprendido los conceptos básicos del Judo, ha alcanzado el cinturón negro de Kárate por la escuela Wado Ryu, ha corrido un maratón y hasta se ha atrevido con un triatlón distancia Medio Ironman.

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