Ayuda a tu corazón, come pescado

Lata de atún Calvo al natural

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo.

Su incidencia se relaciona con la composición de la dieta y especialmente con la de la grasa. Las grasas de origen animal (grasas saturadas) como la leche, quesos, carnes, etc., así como la bollería industrial y los platos precocinados (grasas hidrogenadas)  favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares, mientras que las grasas insaturadas, contenidas principalmente en el aceite de oliva y el pescado, sobre todo el azul, tienen el efecto opuesto y disminuyen su incidencia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la ingesta semanal de dos raciones de pescado azul. Sin embargo el 52% de los españoles no toman suficiente pescado azul y el 30% lo omite en su dieta.

Estos datos se desprenden de la “Encuesta de consumo de pescado en España 2015″, realizada por la Fundación Española del Corazón a más de 2.000 personas. Cifras preocupantes si se tiene en cuenta que el pescado azul es un elemento esencial de la dieta mediterránea por su riqueza en ácidos poliinsaturados Omega-3, que contribuyen a mejorar la salud cardiovascular.

La dieta mediterránea recomienda consumir alrededor de cuatro raciones de pescado a la semana, de las cuales dos deberían ser de azul, porque al tener mayor cantidad de grasa contiene mayor concentración de ácidos Omega-3. Este tipo de grasa insaturada, presente en el atún, la caballa o el salmón, contribuye a estabilizar el metabolismo de la grasa. En especial, disminuyen el nivel del colesterol LDL (el llamado malo), lo que explica su colaboración en la disminución de la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Para ayudarte a comer más pescado te damos tres ricas y fáciles recetas:

  • Tosta de sardinillas: Tostamos una rebanada de pan. Ponemos una cama de tomate y queso de búfala en láminas. Por último, se colocan las sardinillas en aceite.
  • Endibias con tomate y atún: Deshojamos las endibias y las rellenamos con un picado de: tomate, atún en aceite, aceitunas y un pimiento de piquillo. Aliñamos con aceite de oliva virgen y sal.
  • Bacalao con pimiento choricero: Cortamos dos dientes de ajo en láminas y medio pimiento verde en tiras pequeñas. Doramos el ajo y el pimiento en un chorro de aceite de oliva, a continuación se añaden cuatro pimientos del piquillo y una cucharada sopera de carne de pimiento choricero. Dar unas vueltas y añadir medio bote de salsa de tomate. Por último se coloca un lomo de bacalao desalado, se tapa la cazuela y se deja diez minutos a fuego suave.

Espero que estas ideas te ayuden, y recuerda, si quieres tener un corazón sano, por favor, no dejes de comer pescado, sobre todo el azul.

 

Si te cuesta que tus hijos coman pescado, Nacho Rubio te da unos consejos que te ayudarán mucho:

El autor: Sara Martínez-Garrido

Sara es experta en educación nutricional con experiencia en medios de comunicación y profesora de cocina.

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