Conservas de pescado: 5 consejos para disfrutarlas con seguridad

Los alimentos enlatados son una opción recurrente cuando no hay tiempo para ir a la compra. Te damos unos consejos para que consumas conservas en lata sin riesgos.

Las conservas en lata son una gran solución para todos los bolsillos y todas las ocasiones. Porque hay las de siempre, pero también las hay que son un auténtico lujo gastronómico. Las primeras contienen alimentos frescos eficazmente conservados; las segundas sorprendentes recetas. Pero en ambos casos pueden formar parte de una alimentación equilibrada y saludable, especialmente si el contenido de la lata es pescado. Lo que permite una manera fácil y rápida de tomar más pescado y consumir, de forma esporádica, proteínas de alta calidad nutricional sin la necesidad de una complicada preparación culinaria.

 

Ventajas de las latas

Además de mantener frescos los alimentos, este tipo de envase metálico, impermeable a la luz, conserva sus propiedades nutritivas sin refrigeración de forma duradera, y sin alterar el sabor ni el color de los productos. Y lo más importante, garantizando la estabilidad bioquímica y la seguridad microbiológica de los alimentos durante meses o incluso años.

Las latas de conservas, patentadas en 1810 por el inventor inglés Peter Durand, además de ser ultraligeras son sólidas y con buena resistencia a los golpes lo que garantiza la seguridad del alimento que contienen. También, y esto es un buen punto a su favor, estos envases ayudan a la sostenibilidad del medio ambiente debido a su reciclaje: son reutilizables y pueden convertirse en materia prima una y otra vez.

 

Consejos para comer productos enlatados sin riesgos

Estas recomendaciones te ayudarán a consumir conservas en lata con seguridad:

  1. Elige productos enlatados de buena calidad.
  2. Conservación: una vez abierta la lata guarda el contenido restante en un recipiente de cristal dentro de la nevera durante los días que te indica la etiqueta del producto.
  3. Duración: Mientras que las conservas en aceite sin abrir tienen una vida de seis años y las latas al natural de cuatro años, las semiconservas, como las anchoas, al no haber sido esterilizadas tienen una duración más corta y han de guardarse en un sitio fresco como el frigorífico. Almacena los alimentos en envases metálicos en un lugar fresco y seco y resguardado de la luz y del calor. Lava las latas antes de su consumo si vas a comer directamente de ellas, especialmente si no estaban protegidas por algún tipo de envoltorio. Coloca las latas de forma ordenada en el armario de manera que siempre puedas elegir los envases que compraste hace más tiempo a los que los han hecho recientemente. De esta manera te aseguras que no se te caduquen.
  4. Cuando vayas a comprar evita las conservas que tengan la tapa hinchada, las que tengan abolladuras o los envases con rasguños o golpes.
  5. Tira las latas de conserva que tengan marcas de oxidación en los bordes, las conservas que emitan olores raros cuando se abran o si tienen un aspecto extraño mezclado con espuma, gases o los que contienen un líquido interior con mal aspecto u olor extraño. Aunque la pared metálica del envase protege el alimento formando una barrera impermeable a todos los gases, es posible que estos se formen dentro de la lata por la corrosión o alteración microbiológicalo que puede llegar a deformar el envase. En estos casos no se debe consumir el producto por no ser seguro.

 

¡Disfruta de las latas pero siempre con seguridad!

 

El autor: Carmen Espinosa

Periodista especializada en temas de salud y experta en nutrición. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y portales online. A Carmen le gusta ofrecer información útil, interesante y fácil de entender. Puedes encontrarla en Twitter en: @cespidz

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