Alergias primaverales: consejos de interior y exterior

La alergia es una respuesta anómala del sistema inmunológico frente a partículas y compuestos naturales a los que todos estamos expuestos y que, normalmente, no son nocivos.

Por motivos que aún no se conocen bien, algunas personas reaccionan de una manera exagerada,con diferentes síntomas y problemas, a sustancias tan diversas como pólenes, partículas liberadas por animales, mohos o ácaros del polvo (y, en el caso de alergias alimentarias, a diferentes alimentos).

La mayoría de alergias afectan a la calidad de vida, y en algún caso, con un gran impacto, como el asma grave. Las alergias afectan a personas de todas las edades, aunque suelen aparecer en los primeros años de vida. Se calcula que entre un 20-30% de la población está afectada.

El doctor Luis Moral es coordinador del Grupo de Trabajo de Alergia Respiratoria y Asma de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (Seicap) Como explica, “en el caso de las alergias primaverales, lo que procede es evitar el aire de la calle que está cargado de pólenes, que no se puede filtrar, ni siquiera con mascarillas”.Su recomendación pasa por convertir el hogar “en un pequeño santuario cerrado y no expuesto al aire exterior. Al llegar a casa es recomendable, incluso, ducharse y cambiarse de ropa para quitarse el polen que trae encima”.

El tratamiento de las alergias se basa en fármacos que se usan para aliviar los síntomas, reduciendo la inflamación y minimizando las molestias asociadas. “Son, en general, eficaces y seguros. Aunque, en algunos casos, para encontrarse bien es preciso usarlos durante periodos largos de tiempo e, incluso, indefinidamente.»

Otra opción son las vacunas: se inoculan, de manera mantenida, sustancias a las que la persona es alérgico. Así, se consigue una especie de tolerancia, con una respuesta parecida a la de las personas que no son alérgicas. La dificultad es que es frecuente ser alérgico a varias alergias y no existe una única vacuna”, describe el experto.

Las alergias primaverales, causadas principalmente por el polen, son habituales en el interior de la península en estas fechas. En las costas e islas son más habituales las alergias causadas por los ácaros del polvo, presentes durante todo el año.

Ojo con las mantas y peluches

“Estos ácaros están presentes en todas las casas y se nutren de la descamación de nuestra piel, que es la que forma el polvo, junto con otros componentes, y que se acumula donde hay más tejidos. Resulta complicado eliminarlo donde hay tejidos espesos y decoración, que dificulta la limpieza. Por eso, si una habitación está muy recargada y tiene peluches, mantas o edredones, tendrá más polvo. Si se sacuden, habrá partículas en el aire y molestará al alérgico.  Recomiendo que el dormitorio, que es donde pasamos más horas, tenga una decoración sencilla y fácil de limpiar. Porque nunca podrán eliminarse el polvo del todo, aunque sí disminuirse”, aconseja el doctor Moral.

El autor: Javier Granda

Periodista freelance especializado en salud, escribe en los principales medios dirigidos tanto a médicos y farmacéuticos como público en general. Primer premio de la Asociación Nacional de Informadores Sanitarios a la mejor labor de comunicación en salud.

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