7 claves para conseguir una buena hidratación

Para cuidar la salud es muy importante asegurar una buena hidratación. Pero ¿cuál es la cantidad de agua que debemos beber al día? Si quieres conocerlo, sigue leyendo y conoce las claves para conseguirlo.

Aunque algunos expertos aconsejan beber al menos entre 6 y 8 vasos de agua al día, no hay recomendaciones específicas que marquen la cantidad exacta de líquidos que debemos ingerir para estar bien hidratados. Pero cuando llegan los días de verano y se disparan las temperaturas, hidratarse es todavía más importante. Es especialmente imprescindible para algunos grupos de riesgo como los bebés, los niños pequeños, las personas mayores y las personas que sufren algunas enfermedades.

¿Por qué es peligroso deshidratarse?

El agua es uno de los principales componentes de nuestro organismo, además de formar parte de nuestro tejido muscular, articulaciones y todas nuestras células, está presente en el intestino y en todos nuestros órganos. Sus funciones van desde prevenir el estreñimiento a regular la temperatura corporal, así como formar la saliva o actuar como lubricante.

La deshidratación ocurre cuando el cuerpo no dispone del agua que necesita para su correcto funcionamiento. Pueden darse diferentes grados de deshidratación (de leve a grave), dependiendo de la cantidad de líquido que se haya perdido, cuyas consecuencias variarán en función de la gravedad. Pudiendo llegar al daño cerebral permanente, incluso a la muerte, en casos extremos de deshidratación.

¡Cuidado con estas señales!, es posible que te estés deshidratando

La sed es la señal más clara de que nuestro cuerpo pide agua. Otros signos son: boca y labios secos; sentirse mareado, cansado y con el ritmo cardíaco acelerado; tener la piel fría y seca; sentir dolor de cabeza, sentir calambres musculares etc.

7 consejos para evitar la deshidratación

  1. Procura beber agua de forma continua durante el día, y con más frecuencia si hace mucho calor.
  1. Es muy importante ingerir líquidos cuando se tiene fiebre, vómitos, resfriados o diarrea, ya que estos estados pueden causar deshidratación.
  1. Si haces ejercicio, especialmente en el exterior y durante los días más calurosos, ten la precaución de beber agua antes, durante y después de la actividad física. Piensa que el aire facilita la evaporación del sudor de la piel con más rapidez y sin darte apenas cuenta. Lo ideal es beber pequeñas cantidades (100-150 cc) cada 15 o 20 minutos.
  1. Si no te apetece beber tanta agua, toma líquidos en otras formas (zumos naturales de frutas, infusiones, bebidas para deportistas con electrólitos o alimentos ricos en agua como frutas o verduras, sopas o leche). Evita cafés, tés o colas por su efecto diurético, lo que provocará una eliminación rápida de agua.
  1. Es mejor no tomar bebidas alcohólicas porque el alcohol modifica los mecanismos encargados de regular la temperatura del cuerpo. El alcohol es un diurético.
  1. Tampoco son aconsejables las bebidas gaseosas debido a que el gas puede retrasar la absorción del líquido.
  1. Algunos grupos (personas mayores, personas bajo tratamiento hipertensivo, o dolencias cardíacas) deben controlar la cantidad de agua que ingieren.

Recuerda que siempre que tengas sed, no hay nada mejor que un buen vaso de agua.

El autor: Carmen Espinosa

Periodista especializada en temas de salud y experta en nutrición. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y portales online. A Carmen le gusta ofrecer información útil, interesante y fácil de entender. Puedes encontrarla en Twitter en: @cespidz

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