Quien tiene la voluntad tiene la fuerza por Laia Sanz

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Laia Sanz es nuestra invitada del mes de junio.

La verdad es que cuando me invitaron a escribir este artículo, una de las ideas que más clara tenía por encima del resto era el título. La frase “Quien tiene la voluntad tiene la fuerza” ha sido una de las mejores compañeras de viaje a lo largo de toda mi vida personal y deportiva.

La voluntad de querer hacer cosas importantes me ha permitido tener la fuerza necesaria para afrontar todos y cada uno de los proyectos de mi carrera.

Y gracias a esa voluntad pude además realizar mi sueño de la infancia: Competir en el Rally Dakar. Pero los sueños también se pueden mejorar y desde que participé por primera vez en 2011 hasta hoy, mi intención siempre ha sido marcarme nuevos retos para seguir creciendo a nivel personal y deportivo. Por eso cada vez que se acercan las fechas de una nueva edición del Dakar, tengo que ser muy exigente y constante con mi preparación física y mental, porque cuanto más segura me siento con mi preparación física, más preparada estoy mentalmente para el Rally.

Antes de mi última participación decidí utilizar los Pirineos cómo campo de entrenamiento. Gracias a intensas sesiones de esquí de montaña pude recrear dos características básicas del Dakar, la importancia de la navegación y la soledad. Eso en cuanto a nivel emocional. En cuanto a nivel físico trabajé la resistencia, las piernas y los brazos. Es un buen complemento que además me viene bien para cambiar mis rutinas de trabajo.

Además de la montaña el otro lugar que más visito durante ese periodo de preparación es el gimnasio. Allí el objetivo es hacer sesiones de calidad:

  • Eso significa que no tienen por qué ser muy largas, pero sí muy intensas y muy altas de pulsaciones.

 

  • Es fundamental que fortalezca todas las partes del cuerpo, ya que la moto exige mucho. Hay que tonificar las piernas, porque te sientas y levantas constantemente, pero también los brazos, la espalda y la zona abdominal. Todo es importante.

 

  • Y un ejercicio que me resulta muy útil es uno al que yo le he puesto el nombre de “El espantapájaros”. Lo practico desde que empecé con el trial y consiste en realizar pequeños saltos mientras levantas una pesa al frente y arriba. Es un trabajo muy intenso y de lo más completo.

 

Y para terminar, está el tema de la alimentación. En mi primera participación en el Dakar llegué a perder casi 7 kilos porque me costaba mucho comer. Era muy difícil hacerlo al levantarme a las tres de la mañana e intentar habituarme a todo los cambios. Desde entonces es algo que tengo muy en cuenta y me preparo pequeños bocadillos, piezas de fruta, barritas energéticas y frutos secos. Los llevo en la chaqueta y voy avituallándome a lo largo del día. La hidratación también es importante en una prueba tan exigente como esta.

Desde mi experiencia personal simplemente quiero animaros a marcaros vuestros propios retos personales. Con constancia, mentalización y un plan de entrenamiento adaptado a la medida de cada uno todo es posible. Mi consejo es que os dejéis asesorar por un experto para conocer mejor vuestras virtudes y vuestras limitaciones.

Y en cuanto a la alimentación no hay secretos. Una dieta sana y equilibrada siempre es la mejor de las recetas para llevar una vida saludable. Las carnes blancas, las verduras, el pescado y la fruta nunca deben faltar en la dieta de un deportista. Sin olvidarnos de la necesidad de beber al menos un litro y medio de agua al día.

Con estos consejos básicos y con la voluntad necesaria, conseguiréis la fuerza necesaria para afrontar vuestro propio “Dakar”. ¿Os animáis?

 

Laia Sanz. Campeona mundial de Trial, Enduro y piloto del Dakar

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