Cenas ligeras y rápidas: trucos para organizarte

cenas ligeras y rápidas

Consejos para organizar tus cenas ligeras y rápidas

 

Factores como tener que lidiar con horarios tardíos, el cansancio de toda la jornada, las pocas ganas de cocinar y la falta de alimentos en la despensa, convierten la cena en una de las comidas que más dolores de cabeza da a muchas familias. Pero las cosas pueden ser mucho más sencillas de lo que parecen.

 

Para que tus cenas no se conviertan en una pesadilla y puedas disfrutar de una mejor digestión, una alimentación equilibrada y un sueño reparador, es muy importante tener en cuenta las siguientes pautas:

 

1. Compensa tu alimentación diaria

 

Esta última comida puede ayudarte a cubrir necesidades nutricionales. Puedes tomar por la noche algo que no hayas comido al mediodía.

 

2. Incluye proteínas y carbohidratos

 

Tu plato debería contener una fuente de proteína magra (pescado, huevos, pollo, etc.) y otra de carbohidratos (alimentos con fécula como arroz, pan, pasta o legumbres). Combínalo con verduras que puedes tomar de diferentes formas: en sopa, hervidas, en puré, etc.

 

3. Evita cenas monotemáticas

 

Hacer tus cenas ligeras y rápidas es mucho más que tomar un yogur con cereales o fruta. Estos no solo no te ayudará a perder peso, sino que además contribuye a desequilibrar tu alimentación, ya que pueden ser calóricas con un aporte nutricional escaso.

 

4. Prepara platos ligeros y fáciles de digerir

 

Es importante evitar platos muy elaborados, frituras o guisos.

 

5. Cocina sin grasas

 

Un truco para hacer tus cenas ligeras y rápidas es elegir  técnicas culinarias que requieran muy poca grasa como pueden ser hervir, al horno, a la plancha o al vapor.

 

6. Huye de los condimentos

 

Reserva las salsas y los aliños fuertes para otras comidas del día. Si quieres añadirle sabor y aroma a tus platos, opta por las hierbas aromáticas, y si son frescas, mejor.

 

7. Evita cenar ensaladas

 

Las ensaladas pueden ser difíciles de digerir por la noche debido a su alto contenido en fibra.

 

8. No tomes alcohol

 

Acompañar la cena con una o dos copas de vino puede resultar tentador, pero es mejor no beber nada de alcohol. ¡Simplemente agua!

 

9. Procura cenar a una hora razonable

 

Aunque lo ideal sería cenar antes de las 20 horas, como se hace en otros países europeos, intenta que al menos sea dos horas antes de irte a dormir. Cenar tarde impide tener un sueño reparador y puede ocasionar la aparición de un mayor apetito si han pasado muchas horas desde la última comida.

 

10. Planifica los menús

 

La mejor solución para evitar cenar “cualquier cosa”, que en muchos casos equivale a un plato poco nutritivo lleno de grasas y calorías, es planificar un menú semanal.

No solo conseguirás un equilibrio en tu alimentación, sino que además ahorrarás, te quitarás dolores de cabeza pensando en qué preparar y comerás mucho mejor. Para ello solo necesitas dedicar diez minutos el domingo por la tarde para pensar en las comidas de la semana.

 

Y recuerda, ¡puedes alimentarte de forma saludable y disfrutar también de tus cenas ligeras!

El autor: Carmen Espinosa

Periodista especializada en temas de salud y experta en nutrición. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y portales online. A Carmen le gusta ofrecer información útil, interesante y fácil de entender. Puedes encontrarla en Twitter en: @cespidz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *